Durante la semana santa, todos los AdD están invitados a reunirse, a tiempo parcial o completo, para meditar en silencio y en quietud, para reflexionar sobre algunos de los misterios de nuestra tradición espiritual y para celebrar, con un talante abierto y contemplativo, la Pascua cristiana. Para los AdD se trata de su cita anual fundamental, así como una ocasión para conocerse y confraternizar. Cada año tiene su específico leit motiv o lema.
Por las mañanas dedicamos un tiempo al Cuerpo, otro al Silencio y otro a la Palabra. Por las tardes, se realizan los oficios litúrgicos que nos invitan a acercarnos al misterio cristiano desde otra perspectiva.
