Foros

Un foro de Amigos del Desierto es un grupo entre siete y quince personas, a modo de cenáculo, que se reúne mensualmente con el propósito de recibir información sobre nuestra red de meditadores, participar activamente en ella y formarse en la tradición espiritual de la que Amigos es heredera. Se reúnen no por simple afinidad electiva o sentimental, sino porque les interesa entrar más a fondo en la experiencia interior, así como difundirla. La participación en los foros presupone estar asociado a AdD y desear positivamente recorrer el itinerario espiritual propuesto por los Amigos, habiendo realizado un Retiro de profundización.

Las ideas filosóficas que sostienen el foro son dos: la soledad propia del camino espiritual, si es fecunda y para serlo, deriva y se nutre de la comunión; y el silencio cristiano nace de la palabra y aboca en ella. El silencio en el cristianismo es escucha. Lo que se escucha es una palabra (en sentido amplio).

La puesta en práctica de estas ideas filosóficas podría resumirse en la palabra: escucha. Eso es, en esencia, lo que se viene a aprender a los foros. En los seminarios se acentúa la escucha de nosotros mismos. En los foros, en cambio, se acentúa la escucha de los otros. Los otros, al igual que uno mismo, son también canal de revelación del misterio. Todo camino espiritual que no derive en los demás es, simple y llanamente, una aristocracia interior, algo muy alejado del propósito de Cristo.

  • Escuchar es acoger lo que el otro te dice sin cargarlo intelectual ni emocionalmente, es decir, sin añadir a lo escuchado nada de la propia cosecha.
    • Esto es muy difícil requiere un aprendizaje. Aprender a escuchar supone purificar la mente y el corazón, es decir, vaciarse de prejuicios e ideas -por buenas que sean, al menos mientras se escucha- y limpiarse de afectos desordenados o dependencias, sorteando afinidades sentimentales y/rechazos viscerales.
  • No sólo escuchar, también hablar y, si es posible, algo pensado, propio y conciso.
    • hablar habiéndolo preparado antes, aunque se formule con espontaneidad;
    • hablar con clara intencionalidad comunicativa y experiencial (no hablar por hablar ni sólo para dar opiniones o ideas);
    • y hablar brevemente (ofreciendo la perla, no todos los detalles que han conducido a ella).

Estructura de los foros (de 12 a 15 personas reales)

  • 45´ Palabra formativa: El animador o alguno de sus colaboradores exponen las líneas fuerza del tema formativo + moderación del coloquio.
  • 30´ Silencio meditativo + breve movimiento meditativo.
  • 45´ Palabra informativa + preguntas

Para que esta tarea de hablar y escuchar, es decir, de mantener un coloquio espiritual, que realmente sirva de alimento para el alma, sea posible es preciso que exista un animador de foro. Un animador de foro no es un simple coordinador. Es algo más parecido a un pastor, un tutor, un mentor, un padrino o madrina, es decir, alguien preocupado por el crecimiento espiritual de las personas que se le han encomendado.

Inscripción

  • Cada foro tiene un animador (del Foro Jalics) y 1 colaborador.
  • Para entrar en un foro hay que hacer el RP.
  • Para formar parte de un foro hay que asociarse a AdD y pagar la cuota de AdD.

En los foros se estudian los llamados Cuadernos del desierto, editados por Publicaciones Claretianas y que requieren un trabajo de

1) lectura,

2) subrayado de ideas centrales,

3) reflexión sobre las preguntas, que personalizan los contenidos

y 4) escritura (de lo que se quiera transmitir durante la sesión).

Se trata de un camino cíclico, con lo que cada trienio se profundiza más. Esta propuesta debe vivirse con tanto rigor como flexibilidad (los materiales son para las personas, no al revés),

  1. El método de meditación (que también se ve en el RI y en los EC).
  2. La tradición contemplativa (las raíces de quienes nos han precedido en este camino)
  3. La mística del Evangelio. El Evangelio entendido como libro de sabiduría, patrimonio universal de la humanidad e iniciación a los misterios del silencio.

La formación teórica básica de los AdD se reduce a estos tres ámbitos. Todo lo demás, pudiendo ser muy importante, no es decisivo para este carisma.